A los 19 años estuve en esta plaza y en ese momento me prometi volver cuando estuviese enamorado y escuchar un concierto en la sinfonica de Berlin. Ya ese sueño esta cumplido y todo se debe a la fortaleza del deseo. Yo hasta me habia olvidado de el. Pero ahora si recuerdo lo duro y doloroso que lo soñe y la verdad es que cuando uno siembra esa semilla del deseo , esta crece solita siempre y cuando el sueño es puro.
